Remozan en Trinidad hogar materno
Karen Reyes Aróstica
En el centro histórico trinitario hay muchos inmuebles importantes. Cada uno con sus características y funciones, pero en los últimos meses, uno ha tomado relevancia: el hogar materno. Ubicado en Maceo #527, las embarazadas trinitarias reposan de sus afecciones gestacionales en un ambiente que les proporciona el valor agregado de una casa con su propia historia.
Con una arquitectura ecléctica de los primeros años del siglo XX recibió por parte de la Oficina del Conservador acciones de mantenimiento capital. Desde los techos, que vieron cambiarse por nuevas las vigas, el papelón impermeabilizante y las tejas criollas en el exterior y en el interior se colocó un cielo raso. Estas acciones fueron en más del 70 por ciento del techo.
Las gestantes ahora miran con buenos ojos la terminación de los baños, antes en malas condiciones y ahora con las conexiones hidrosanitarias y los muebles totalmente nuevos. Además, se tuvo en cuenta las características específicas de esta institución de salud pública para garantizar en todo momento la seguridad de las futuras madres.
Hacia la calle, las mamparas de persianería francesa del inmueble encontraron en los trabajos de la mypime Shekinah el gusto por los valores patrimoniales y el respeto a los elementos originales de la casa. De igual modo, las paredes que mostraban humedad y otras patologías propias de los años fueron resanadas y rematadas con pintura.
Hoy, Trinidad exige un mejor hogar materno. Hoy Trinidad muestra orgullosa el trabajo de encadenamiento con los nuevos actores locales en función de la salvaguarda patrimonial.