La inmensidad de unos seres diminutos

Lorena Lorenzo Gómez
Los talleres de “Seres de la Diminuta Inmensidad” apenas llegan a su quinto encuentro y ya el proyecto puede presumir de ser invitado a participar en el concurso internacional “Pinceladas de una vida feliz” convocado por el Taller de Arte Macanao. “Los resultados son más que satisfactorios, es increíble la rapidez con que aprenden los niños, la chispa que tienen para asimilar todo lo nuevo”, así nos cuenta Yudit Vidal Faife, artista plástica al frente del proyecto.
Este evento tendrá lugar el 15 de junio en Costa Rica y se desarrollará vía online, a través de una exposición virtual en la que participarán seis niños integrantes del proyecto. Las obras debían contener colores vivos y brillantes característicos de nuestra isla tropical. Además se realizó un video donde cada uno de los concursantes expuso el contenido de su pintura con la inocencia y creatividad que los distingue.
“Ver a los niños evolucionar en el desarrollo de las diferentes técnicas es muy gratificante, en cada encuentro aprenden algo que es totalmente nuevo para ellos, sin embargo lo reproducen de una forma increíble y lo suman a su vocabulario con mucha facilidad”, asegura Vidal. La artista hace notar cómo las técnicas se han ido complejizando desde el primer taller donde comenzaron a construir formas a partir de figuras geométricas.
Después de cinco encuentros ya dominan los colores primarios, se divierten mezclando el amarillo, el rojo y el azul para obtener nuevos colores, dice Yudit. Los acercamos a la naturaleza al buscar en ella texturas que puedan imprimirles a sus pinturas, incluso utilizan las huellas de sus propias manos, que son su principal instrumento; por eso potenciamos las habilidades manuales como el rasgado y de paso aprenden a reciclar materiales como el papel, es toda una cadena.
Yudit Vidal Faife enfatizó en la importancia de que el niño descubra siempre algo nuevo a través del arte, en sus palabras: “Tenemos la oportunidad de enseñarles cosas que guardarán eternamente porque a esta edad son como una esponja que absorben todo”. Plantea la necesidad de incentivar la creatividad y la sensibilidad artística a temprana edad puesto que el arte no solo crea habilidades sino que permite canalizar otros problemas en el aprendizaje.
El proyecto “Seres de la Diminuta Inmensidad” renació en el momento que más lo necesitábamos. Los rostros de los niños se iluminan al vernos llegar, es un momento que esperan, y disfrutan tanto como nosotros, afirma Vidal Faife. Este proyecto es una motivación para ellos después de un duro período de confinamiento. Hemos abierto las puertas a un mundo nuevo donde los resultados más importantes son la emoción de los niños frente a un trabajo terminado, y el esfuerzo y entusiasmo con que lo hacen.
Próximamente el proyecto participará en otros dos eventos: “Devolverle los colores al planeta”, auspiciado por la Unesco y organizado por la Escuela Internacional de Arte de América y “Green Mindset”, una competencia virtual de arte en honor al medio ambiente y al día de la montaña en Nepal. Nuevos eventos internacionales en los que Trinidad se insertará gracias al trabajo de los niños.

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1 Response

  1. Agradezco el apoyo incondicional a este hermoso proyecto. De Trinidad en favor de los chiquitines trinitarios. Los niños que aman el arte lo agradecen también. La cultura renace en los pinos nuevos. Gracias

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