“Guerrillerito del Escambray” abre sus puertas a la familia trinitaria

Patricia Lazo Rodríguez

Dentro de la línea estratégica de intervención de la Oficina del Conservador de Trinidad está garantizar locales confortables y patrimonialmente importantes para el sistema educacional de la ciudad. La rehabilitación del inmueble “Guerrillerito del Escambray” —ubicado en la zona de Amortiguamiento del Centro Histórico con grado de protección III— responde exactamente al trabajo social de la Oficina. De la proyección de remodelación se encargó el arquitecto Juan Carlos Méndez Montañez, mientras que la mano de obra, construcción y mantenimiento fueron financiados por la entidad de conjunto con Educación Municipal.

Las acciones dirigidas a la reparación de ese inmueble se caracterizaron por una primera y segunda etapa de intervención. En la cubierta de la primera y segunda crujía se realizó un recorrido de techo manteniendo la estructura original. Pero la cubierta de madera del martillo lateral izquierdo fue sustituida por prefabricado. Se desmontaron y reemplazaron los pisos en mal estado, se amplió el portal y se efectuaron trabajos de enchape en áreas de lavado, baños, cocina, así como de repello, pintura, reparación de fachadas y carpintería. Además, se hicieron pequeñas remodelaciones en los mobiliarios del círculo, se cambió el pavimento en las áreas exteriores, la jardinería y otros detalles.

El mobiliario de la primera crujía recuerda la sala de un hogar trinitario.

Para darle continuidad e inicio a la labor educadora del círculo infantil, se paralizó la obra hasta donde se había avanzado. Por lo que quedaron pendientes —para una tercera etapa de intervención— actividades constructivas en el martillo lateral derecho de la vivienda.

Para esta etapa se propone un proyecto de ampliación y remodelación con el objetivo de incrementar la capacidad del círculo, el cual consiste en «reestructurar el local que quedó pendiente ampliándolo a entrepiso para un segundo nivel con la cubierta inclinada de prefabricado. Trasladar todo lo que existe en el primer nivel del martillo lateral derecho, y ampliar la planta baja en salas para la recreación y aprendizaje de los niños», así lo precisó la arquitecta Arianna Domínguez Camacho, jefa del Departamento Técnico.

Proyecciones al futuro engrandecen y fortalecen la labor de la Oficina del Conservador. El inmueble “Guerrillerito del Escambray” ya abrió sus puertas a la familia trinitaria, al tiempo que se prepara la próxima etapa del proyecto.

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